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domingo, 2 de junio de 2013

Azulejo golondrina


El se bañó de cielo en las coralinas aguas del Caribe, con su cara bajo el ala para no dejársela tocar por el blanco salitre.
Ella se vistió de reflejos de luz solar bajo los moriches en las sabanas del llano.
Él esperó la noche para pintarse el vientre con reflejos de blanco lunar.
Ella se maquilló bajo el pecho con reflejos de luciérnagas en novilunio.
¡Así se enamoraron!...¡Contándose historias de colores!.
 

domingo, 31 de marzo de 2013

Cariño en primavera

Foto cortesía: Luis Rubido

CARIÑO EN PRIMAVERA

Los frios del invierno pierden fuerza;
la lluvia solo es ya curiosidad
que se vuelve tímida y dispersa
y juega con el dia a la amistad.

Llueve ligerito...
pero es agua que comunica vida.
Las manos ya se atreven con la tierra,
hundiendo entre los surcos las semillas,
que cambiarán los colores de la sierra.

Pequeño agujero...
donde entra el trigo como grano,
las coles, las patatas y el maiz;
lucharán en su nacer contra el gusano
que intentará comerse su raiz.

Hay prisa...
entre aquellos animales cuya vida,
la cuentan por dias, no por años;
solo nacen y ya están de despedida;
lo breve de su vida es un extraño.

Vida veloz...
la de aquella colorida mariposa
que busca alimentarse de la flor;
errática, brillante, presurosa;
es efímero su tiempo del amor.

Y mientras...
las manos preparan la cosecha
quitando la mala hierba con la hoz;
golpea el bajo tallo, la derecha
y sucumbe la maleza al golpe atroz.

Con arados...
los hombres abren surcos encorvados;
las mujeres les hacen compañía.
Son terrenos pequeños, limitados
que regalan al paisaje simetrías.

Sembrando vida...
también el abuelo está en su huerta
revisando los brotes de las coles;
aprovecha de cortar con mano experta,
a mi abuela, las mas hermosas flores.

De regreso...
la costumbre lo lleva a sus caminos;
el próximo destino es su mar;
la verá sin tantos remolinos
invitándolo muy pronto a navegar.


A lo lejos...
ya están chillando las gaviotas
y las olas rompiendo suavemente,
la mar está sintiendo la derrota
de un invierno que muere lentamente.

Inundación de amor...
que invade los espacios de mi pueblo.
El agua de su fuente aun sigue fria
esperando la caricia de un sol nuevo
que convierta su frio en alegria.

Mientras aun...
los árboles desperezan su amargura
pariendo nuevas hojas verde claro;
convertirán el desierto en espesura
y las aves perderán su desamparo.

En el campo...
comienzan a llegar las golondrinas.
Ya exhibe el blanquinegro las urracas
y los trinos de los mirlos con voz fina
se unen al tordo en su alharaca.

Las aves frias...
inician su retorno al septentrión.
Regresan los jilgueros a sus prados
uniendose en el coro al gorrión
que enamora a su amada emocionado.

Los hombres...
apuran la siembra de sus campos
y mi abuelo se une a esa alegría;
las mujeres se sacuden ya sus mantos
y el color de su ropa es poesia.

Ahora camina...
rapidito el sendero de la rada
buscando la gamela en lejanía.
Perdió el frio su espalda encorvada
y es su sombra, una mancha en rebeldía.

A lo lejos...
ve las olas que envejecen su furor
llegando cansadas a la orilla;
ya no grita el viento su dolor;
su rugir, se vuelve voz sencilla.

Sobre él...
su eterna boína ennegrecida
acompaña a su chaqueta en su color
y ambas se ven agradecidas
del brillo devuelto por su sol.

En su rostro...
se distienden las arrugas de su cara
y regala a sus amigos su alegría;
en su boca una sonrisa nos declara
que en su mundo todo está en armonia.

La luz ahora...
borra grises y dibuja arcoiris.

Llega finalmente...
La primavera de los pájaros cantores,
la del tiempo del amaine de la mar,
de esa tierra saturandose de flores
bajo un cielo que desata sus pasiones
abrazando a mi pueblo en un besar.
Es Cariño, el de las gentes nobles
con su nombre convertido en un cantar,
de mujeres que aman pescadores,
y de hombres que serán los labradores
que abren surcos y ararán mi mar.






domingo, 25 de noviembre de 2012

A mi Mar en Mangle Lloroso

Hay un lugar de la costa venezolana de díficil ubicación y mal acceso, muy cercano del Cabo San Roman conocido con el nombre de Mangle Lloroso.
En ese desierto que besa la orilla marinera, se encuentra un centenario árbol de mangle que destaca por su soledad.
Su apodo de Lloroso se debe a que en sus noches, el mangle se deshace  de la sal que absorbe durante el dia a través de sus hojas y en las mañanas, al aumentar la temperatura y convertir la humedad en rocio, el mangle llora lágrimas de sal.


En cierto lugar de mi Mangle Lloroso,
mi escondite, mi refugio de arenas blanquecinas,
de troncos, hierba seca y piedras coralinas,
me encuentro con mi amada, la mar y estoy celoso
del viento que eterno y rasante lo acompaña;
en la noche cuando arrulla con su canto delicioso
al mangle solitario que la mira en la mañana
con un suave ronroneo, con susurros misteriosos
como hablan los amantes con su cara muy cercana.
....
Camino a tu encuentro.
A sentarme en el borde inmenso de tu falda
y ya no estoy solo.
....
La luna en cuarto creciente,
partida por la mitad,
me da luminosidad
para verte sonriente,
y cercano de tu orilla
con el frio entre los dedos
tu resuelves mis enredos
sembrando en mí tu semilla
de amor entre los luceros.
Me haces sentir humano,
me recuerdas mis historias
revolviendo mis memorias
de niño, adulto y anciano;
sintiéndome tan cercano
hacia tí, mi Madre Mar
¿Como te puedo olvidar?
si junto al cielo, tu hermano,
tu me vuelves ciudadano
de un mundo de libertad.

 

viernes, 19 de octubre de 2012

CARTA A MI HERMANO









Nacimos de la misma fuente alimentados por un mismo pecho.
Una cierta varita mágica, hecha con restos de mástiles de veleros antiguos con incrustaciones de coral rojo; nacido del ancestral lodo del fondo de un mundo submarino y manejada por aquel personaje de rostro luminoso y cabellera de algas pardas; bendijo al unísono nuestros corazones con el agua marina de aquel puerto que conocemos, nombrándonos caballeros de la corte de nuestra madre Reina Mar.
A Ti, te dio por armadura, las escamas del gran sábalo que prefiere morirse de cansancio en su lucha, antes que presentarse moribundo y vencido ante quien lo capturó bajo engaño.
Te dio por escudo, la mirada franca y abierta del caballito de mar que tiene el poder de calmar al agresivo, convirtiendo su furia en humildad.
Te proveyó de una lanza que jamás empuñaste para agredir y que decidiste plantar sobre el lomo del gran marlín para que sirviera de portaestandarte de tu bandera iridiscente de la libertad.
Te vistió con los colores del pez mandarín para que pudieras interrumpir con ellos, la monotonía de la luz y alegraras con tu visión, los corazones de aquellos que veían tu pasar.
Mientras navegabas por ese mundo unicolor, hacías tus remolinos de rojos, amarillos y violetas y lanzabas tus estrellas fugaces de arcoíris contra el espacio en tu cercanía, convirtiendo a las criaturas grises en las flores de un paisaje de eterna primavera.
Divertías a los niños con tus burbujas de risa dejándolos eternamente niños como Tu y a los ancianos, con los cantares de su tiempo, les recordabas su feliz infancia.
Los años no cambiaron tu alma transformada en eterna juventud y jamás dejaste de darle las buenas noches a una luna que jugaba contigo a las escondidas y que nunca logró irse a dormir sin recibir un beso tuyo.
La Reina Mar decidió que tu título de caballero ya era insuficiente y necesitándote a su lado, te nombró Guardián de su Sueño.
Seguro estoy que de ahora en adelante, el sueño de Reina Mar estará preñado con tus burbujas de alegría.

Hasta muy pronto….hermano.
16 De Diciembre de 2009

domingo, 11 de diciembre de 2011

Dicen que al atardecer mueren las sombras....

Un sol entre los caminos tratando de beber agua
de lagunas, de rocíos tras las nubes azulgrana,
trata de irse sin sed,trata de dormirse en calma.
Palmas que rompen el cielo ocultando la esperanza;
con sus recortes de negro, con sus lazos de nostalgia.
Robles de frágiles suelos besan tierras de labranza
dejando dormir en ellos las aves de su confianza.
El cielo peinando el monte con agua que lo acompaña;
de tierra otrora con verdes con marrones se disfraza;
y se diluyen las sombras huellas del sol que se espanta.
Se va un dia de colores por grises torna su semblanza
¡Naces luna querendona! ¡Deja en la mar tu fragancia!
para que cuando el sol nazca no sientas que te abandona
tu compañero de infancia.

jueves, 17 de noviembre de 2011

SOBRE ARENA (Poema)


  Me detuve un momento a contemplarte,
antes de entregar mi conciencia al tiempo de lo oscuro!...
y es que quiero llevarte conmigo al lugar de mis descansos.

Aprecio tus pies descalzos sintiendo el calor de la tierra,
despreciando los vanos intentos de trepar por tus pies
de las húmedas arenas golosas...
felices de destacar en la blancura de tu piel.

Se que hay calma en el ambiente
y es que tu cabellera habla por ti,
enseña su sonrisa en reflejos de luz,
justo en la cima de un espacio
donde un sol deja nacer sus sombras.

Y tus ojos!...
ocultos a miradas extrañas,
se sienten dueños de un mundo
que sólo está a tu alcance.

Todo tu cuerpo está al servicio de ese mirar.
Algo muy poderoso hizo de tu cuerpo un mármol!...
y asi se quedó!... Mirando lejanías!

Y así te llevo conmigo.
Mirando cercanías!